¡A cada aficionado náutico, su look de moda casual Slam!

Entrevista a Andrés de León Ramón-Borja, fundador de Re-gatta Experience y capitán del Yanira.

¡A cada aficionado náutico, su look de moda casual Slam!

Con Andrés hemos hablado de vela, de competición, de vida. Y luego, le hemos seleccionado el perfecto outfit de moda casual Slam. 


¿El mar, el viento y tú, de dónde viene esta relación náutica pasional?

A los 6 o 7 años, mis padres me apuntaron en Alicante a un curso de Optimist. Navegábamos en la dársena interior del puerto y recuerdo que en la primera ceñida apunté casi directamente hacia la boya, con el viento en contra. LA vela flameaba tanto que me tuve que quedar agazapado debajo hasta que apareció por ahí la neumática del monitor. Cuando le pregunté si era normal que la vela hiciera tanto ruido me dijo, “si, tú sigue así”. El hecho es que no sé cómo pero alcancé la boya de barlovento… Poco a poco fui metiéndome el mar en las venas y desde entonces no he parado de navegar hasta convertirme en profesional.
 

El Yanira es tu velero; ¿cuál es su historia?

Sinceramente, yo no lo llamaría mi velero. Los veleros clásicos, como el Yanira, tienen su propia historia y se podría decir que es al revés, que son ellos los que poseen a los humanos. “Mi barco” tiene 66 años, es decir dieciséis más que yo, y yo soy el noveno armador en su historia. De los ocho anteriores sólo vive uno de ellos, el que me lo vendió en 2013. Tanto ellos, como yo, estamos a su servicio. Un barco tan excepcional vivirá más de un siglo y a lo largo de su historia irá disponiendo de los humanos para mantenerse y seguir navegando. A cambio les ofrecerá seguramente los mejores momentos de pura vida que una persona puede disfrutar. Desde hace dos años comparto el barco con Valérie de Marotte, una apasionada marinera no profesional que se enamoró del Yanira desde la primera vez que subió a bordo. Ella es la décima de la lista de “propietarios” del barco…

 
¿Cuál sería tu mejor recuerdo con él sobre el mar?

En octubre de 2015, en Les Voiles de Saint Tropez, rompimos el mástil, se quedó a un tercio de su altura. Montamos un aparejo de fortuna con la trinqueta de vela de proa y una mesana que nos prestaron haciendo las veces de mayor puesta horizontalmente, es decir con el grátil haciendo de pujamen. De esta guisa pusimos rumbo de vuelta a España.

Justo antes de comenzar el salto del Golfo de León, nos sorprendió una ciclogénesis explosiva que no había sido anunciada en ningún parte meteorológico. Un espectáculo escalofriante. Lo recuerdo con mucho cariño porque el Yanira demostró en esa situación el nivel de nobleza que posee en sus entrañas. No sé si habríamos podido realizar las misma maniobras con un barco moderno, mucho más ligero y con el fondo plano. Yo ya me había enamorado de los clásicos, pero desde aquél día creo que el barco nos salvó la vida.

 
Cada año participas en buena parte de las regatas de la temporada de clásicos del Mediterráneo. ¿Qué es lo que te gusta tanto de las regatas?

En nuestro proyecto navegamos con una tripulación distinta e inédita cada vez. Es decir, siempre vamos cuatro profesionales y en cada nueva regata se unen a nosotros diez personas más para completar el equipo. No pedimos ningún nivel determinado a la gente que viene, con lo que tenemos desde veteranos que han cruzado el océano hasta recién iniciados en el deporte de la vela. Lo maravilloso es que todo el mundo tiene que contar igual para conseguir buenos resultados. Lo que más me gusta es ver cómo después de los dos días de entrenamiento podemos entrar en regata con garantías de ser competitivos y optar por los primeros puestos de la clasificación. Y todo esto es por la dimensión humana del deporte de la vela.

 
¿Cuál será el próximo desafío?

Tengo una cosa pendiente desde hace tiempo. Se trata del cruce del Atlántico en regata. Desde que navego en el Yanira hemos competido en 34 regatas, todas en el Mediterráneo. Ambiciono cruzar con el barco desde Canarias hasta el Caribe bajando hasta las latitudes de los vientos Alisios, los que empujaron a Colón y sus carabelas hasta América.

 
¿Qué evolución habrás notado en la « afición » en los últimos años?

He notado más interés en el mar. También veo cada vez más y más personas animándose a participar en experiencias de navegación de todo tipo, desde una sencilla semana de charter hasta una regata de veleros. Además, hay mucha gente que aprecia cada vez más el look marinero como los cortavientos, han saltado de las cubiertas de los barcos a las calles. Es una democratización del deporte de la vela que me encanta.
 

¿Cuáles serían las 3 palabras que reflejarían mejor al marinero que eres?

Agradecido a la vida. Bueno, perdón, ¡son cuatro! 

 

Perfecto. A ver ahora el look casual Slam que le corresponde a Andrés con estas respuestas.

Es aventurero y apasionado. Le gusta lo técnico y lo humano. No le tiene miedo a casi nada pero necesita confort para enfrentarse a los desafíos cotidianos una vez de vuelta a Barcelona ¿Qué tipo de ropa náutica se ajusta a este estilo? Sin duda, Chaquetas de moda náutica, sí, pero no cualquiera: un chaquetón con capucha muy actual y de inspiración náutica que combina estilo y comodidad!