Andrea Fantini y la Route du Rhum. Una gran aventura humana.

«Estoy muy tenso, el contexto fomenta un poco la tensión... Es el contexto de los grandes eventos. Pero también es una tensión positiva, porque me ayuda a mantenerme centrado en lo que tengo que hacer.»

Para Andrea Fantini es su primera vez en la Route du Rhum, la primera vez en absoluto en solitario. 3.452 millas, de Saint Malo a Guadalupe, 123 patrones, lo mejor de la vela profesional internacional, que afrontará una navegación extrema. A bordo del Class40 Enel Green Power, Andrea pondrá en práctica el trabajo de años de sacrificio: será una gran responsabilidad, una enorme responsabilidad.

«Además, hay una situación meteorológica que no será precisamente agradable los primeros días: esto me preocupa un poco... No tengo problemas en decirlo.»

Andrea exhibe la sonrisa y la felicidad de un niño que quiere tener el océano ante él. Porque el mar fluye por sus venas desde que nació. La salida ya será de por sí un objetivo: el de un proyecto complejo que ha llevado años de estudio, investigación, formación y atrevimiento, pero también mucha humildad, junto a su equipo que lo sigue ola tras ola. Pero también será el comienzo de una aventura inmensa.
Andrea Fantini y la Route du Rhum. Una gran aventura humana.
Andrea Fantini y la Route du Rhum. Una gran aventura humana.
La preparación para la Route du Rhum le ha permitido incluso conocerse más a sí mismo, crecer desde un punto de vista deportivo, pero sobre todo humano. Porque en medio del océano estás solo, con tu sentido de la responsabilidad y tus temores.

Pero es ese miedo el que te hace generar adrenalina y reaccionar ante las dificultades. Y ahí está la multitud que, durante días, ha rodeado en Francia a Andrea y su equipo, porque aquí también se vive de las pasiones de los demás.

Andrea también es una enorme fuente de inspiración: no solo por la vela en sí, sino también por su pasión, su determinación y su deseo de cruzar la línea de meta. Su vida siempre ha estado ahí, entre mil tonos de azul.

Junto a su equipo y con el apoyo de Slam, nos demostrará que llevar el mar en las venas no es solo una forma de hablar, sino una forma de ser.